Antes de firmar nada, la pregunta que se hace todo el mundo es la misma: ¿me sale mejor el renting o compro el coche directamente? La respuesta honesta es que depende de tu situación, pero hay una manera muy sencilla de calcularlo.

En este artículo desglosamos los números reales para que puedas tomar la decisión con los ojos abiertos, sin publicidad ni intereses de por medio.

¿Qué es exactamente el renting?

El renting es un alquiler a largo plazo —normalmente entre 2 y 4 años— en el que pagas una cuota mensual fija que incluye seguro a todo riesgo, mantenimiento, asistencia en carretera y gestión de la ITV. Al terminar el contrato, devuelves el coche. Sin más.

No es una hipoteca del coche. No es un crédito. Es literalmente pagar por usar el coche, igual que pagas por Netflix o por tu piso de alquiler.

El cálculo real: renting vs compra en 3 años

Tomemos un ejemplo concreto: un Seat Arona con precio de venta de 24.000€.

En este ejemplo el renting sale ~1.860€ más barato en 3 años, y además no has tenido que desembolsar nada al principio ni preocuparte de vender el coche después.

Cuándo la compra gana al renting

La compra suele ganar si piensas quedarte el coche más de 6-7 años. A partir de ese punto, la depreciación se ralentiza mucho y los costes fijos del renting se acumulan. También gana si tienes el dinero en efectivo (sin financiación) y el coche mantiene bien su valor residual.

Cuándo el renting es claramente mejor

La variable que más importa: tu perfil fiscal

Si eres autónomo, el renting es todavía más interesante. Puedes deducirte el 21% de IVA de cada cuota si el uso es profesional, y hasta el 50% en IRPF si el uso es mixto. En el ejemplo anterior, el ahorro fiscal en 3 años puede superar los 2.000€.

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